• CH01
  • MADRID
  • 2012
  • Butaca de contrachapado de abedúl fenólico, con un coste de producción reducido. El estudio de los ángulos de las piezas que la componen produce una ergonomía adecuada. Igualmente, se salvaguarda la columna vertebral de la presión propia de un respaldo no acolchado al quedar esta entre las dos mitades de la silla. Formalmente, la silla se inspira en elementos de la naturaleza. Las formas sinuosas de los cuatro elementos que componen asiento y respaldo recuerdan las alas de una mariposa, o incluso las cuatro cavidades de un corazón. Se ha desarrollado un sistema de ensamblaje robusto y firme con tan sólo 12 tornillos. La estructura es autoportante y se une fácilmente mediante ranuras, hasta que se fijan con los tornillos el asiento y el respaldo. La idea se entrega desmontada. Se desarrolla un packaging que ha sido estudiado para resultar logísticamente interesante y visualmente atractivo con dimensiones reducidas (89x67x5cm). Se desarrollan variantes en diversos colores, y con acolchados en piel en función de las distintas necesidades y utilidades.